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LA CRÓNICA (CD ALCOYANO 3-AE PRAT 2)

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Noches como la de ayer en El Collao acrecentan la leyenda del teatro de los sueños alcoyanos. En el coliseo blanquiazul no hay nada decidido hasta el pitido final. Cuando parecía que el partido finalizaría 2-2, apareció Gato para, en el descuento, inventar un disparo mágico con pierna izquierda desde la frontal y embocar el definitivo 3-2 en el descuento. La explosión de la alegría de los aficionados alcoyanistas, en plena comunión con su equipo, corroboró la simbiosis entre los pupilos de Seligrat y un público entregado a la causa. 

Había que levantarse tras el golpe sufrido en Hospitalet y el CD Alcoyano lo hizo escribiendo otra de sus páginas épicas en su campo. El conjunto alcoyanista quiso llevar la iniciativa, aunque el primer aviso corrió a cargo de Nacho. El jugador del Prat disparó de lejos y Marc blocó a córner. La respuesta del Deportivo no tardó en hacerse esperar. Se había superado el ecuador de la primera mitad cuando Fran Miranda hizo un pase largo buscando a López Silva. El onubense ganó la partida a su par por velocidad y encañonó cruzando el esférico con fuerza a la jaula. El CDA descerrojaba así a un bloque sólido y con fuerza en su línea defensiva. Poco después el propio López Silva en un centro chut casi hizo el 2-0, aunque el palo repelió su intento. 

Tras la reanudación el AE Prat espabiló y con dos chispazos volteó el marcador. Primero empató con un cabezazo de Roger a la salida de un córner y luego llegó la diana de Óscar a placer en el segundo palo. Mazazo y vuelta a remar con sacrificio generoso. 

Con el 1-2 el Alcoyano embotelló al rival. Las oportunidades se sucedían una tras otra y Toni siempre salvaba los muebles a los suyos. Entonces David Torres recogió un balón que venía de un rebote en un rival y anotó la igualada. Restaban 13 minutos más el descuento y el sueño de la remontada estaba cerca. El Collao rugía con su habitual cántico de guerra: "Deportivo, Deportivo, Deportivo". 

Y casi sobre la bocina Gato lo bordó. Recibió un pase en las inmediaciones de la media luna. Se giró y su zurdazo desbordó de alegría a la parroquia blanquiazul. Más no se le puede pedir a una noche intensa de emociones fuertes. Y no fue suerte, sino fruto de creer que cualquier cosa es posible en El Collao. ¿Rendirse? Nunca. Eso no va con el CD Alcoyano. La moral está de nuestro lado.